Si estás mirando solo hacia adelante, sin duda, te estás perdiendo la mejor parte de la vida.

No me refiero a tomar impulso. Estoy hablando de hacia dónde estás mirando.

Por favor, ten presente mirar hacia arriba. De esta forma recordarás, cuantas veces sea necesario, agradecer por esas hermosas bendiciones que llegan sobre ti. Reconoce las cosas buenas que te pasan. No solo las que no son agradables. Identifica y descubre las cosas hermosas y aunque parezcan pequeñas, todas esas victorias y logros alcanzados.

Ten presente mirar hacia adelante. De esta forma sabrás hacia dónde vas. Mira de frente tu propósito, tu objetivo.

Ten presente mirar hacia atrás. Así no vas a olvidar de dónde vienes, lo que has superado y lo que, definitivamente, quedó atrás. No cargues cosas innecesarias del pasado. Déjalo allá.

Ten presente mirar hacia abajo. Asegúrate de tener los pies bien puestos sobre el piso. No te llenes de falso orgullo ni vayas a pisotear a nadie en tu camino.

Ten presente mirar hacia ambos lados. Así notarás quién está a tu lado apoyándote. Así podrás notar quién ya no está y quiénes continúan cercanos. Valora a quienes te ayudan. Valora a quienes te apoyan.

Por esto te recomiendo, mira hacia arriba, adelante, atrás, abajo y a los lados… si solo estás mirando hacia adelante, te estás perdiendo la mejor la parte.