“El ser humano tiene como uno de sus principales objetivos, coincidir y encajar con quienes le rodean. El ser humano es un ser social”. Así iniciaba yo el seminario impartido en setiembre del 2019. Y desarrollaba todo el tema del porqué somos seres sociales que buscamos encontrar un lugar perfecto en la sociedad que nos rodea.

Y es que, en pocas palabras y como un detalle evolutivo, significa para el ser humano tener mayores posibilidades de “sobrevivir” y lograr que lo que identifica como necesidades, se vean satisfechas. Necesidades físicas, psicológicas y sociales (claramente explicadas por Abraham Maslow en su Teoría de la Motivación Humana.

Como parte de este Seminario, “Pierdo el interés muy pronto” hablamos por un buen rato de la Integración Psiconeurolingüística. Wikipedia la define como el estudio de los mecanismos del cerebro humano que facilitan el conocimiento, la comprensión y la adquisición del lenguaje, ya sea hablado, escrito o con signos establecidos a partir de su experiencia o de su propia programación.

Psiconeurolingüística. Pronto compartiré una publicación sobre el tema

Cuando podemos asociar un sentimiento o emoción a una palabra, pensamos en esa palabra y la pronunciamos, la integramos a nuestro cerebro y forma parte de nuestra biblioteca de recursos y conocimientos. Y es así, como podemos crear recuerdos (no siempre reales).

Por ejemplo, en alguna oportunidad escuchaste una nueva marca de un vehículo. Nunca antes la habías escuchado. Pusiste atención, la pronunciaste, la miraste y hasta viste sus letras o colores. Y de pronto, la miras en un anuncio en la televisión, te aparece al lado un vehículo de esa marca, google te trae un anuncio de esa marca; en fin, empiezas a notarla por todas partes. No, no es casualidad. Es que al momento de integrarla, la comienzas a notar donde antes no te percatabas de su presencia.

Pues bien, brevemente, en esta oportunidad hablaremos del por qué se pierde el interés tan pronto, vayamos al punto.

Piensa o recuerda cuando una persona (o tu) tiene una idea en mente, un nuevo proyecto que quiere desarrollar, una nueva relación sentimental o alguna tarea que le emociona iniciar de inmediato. Por esa necesidad social/psicológica de ser social, quiere compartirla ya con alguien. Le cuenta a sus amig@s, sus papás quizás, su compañero de trabajo, en fin… a quien sea que le ponga atención.

Su mente vuela. Cuenta los detalles. Lo que está experimentando. Cómo lo va a hacer. Cómo lo manejará. Cómo lo desarrollará e incluso, qué espera como resultado. Proyecta a futuro hasta los resultados.

No me malentiendan. No tiene nada de malo soñar y perseguir los sueños; sin embargo, debe tenerse precaución y saber hacerlo.

Hay varios estudios, que se han desarrollado en varias universidades como países de América y Europa Central que demuestran como las personas que cuentan de más sus proyectos de vida, laborales o personales han experimentado la pérdida prematura del interés y la mayoría terminan dejando sin concluir sus proyectos.

Derek Sivers es un escritor, músico, programador y empresario estadounidense que se ha referido bastante a este tema. Sivers acuñó una frase impactante: “El cerebro confunde el decir con el hacer”. Dices frases, piensas en esas frases y el cerebro “cree” que fueron hechas.

Es un tema extenso y muy interesante. Lo estamos utilizando mucho en psicología. Para hacer dietas, para dormir mejor, para bajar el estrés y la ansiedad en los exámenes, para eliminar el exceso de cansancio e incluso, tratar los trastornos de ansiedad.

Si cuentas tus proyectos con lujo de detalles, emociones, sentimientos, conclusiones… ufff, el cerebro cree que ya fue superado y realizado. Y listo, no necesitas más interés por algo que ya pasó.

Si cuentas tus planes y proyectos, creas en la mente una fantasia, confusión y creencia de que [esto ya pasó]. Y el interés y motivación, sufrirán un decaimiento notorio.

Mira este ejemplo. Recuerdas cuando has estado cenando o almorzando? Suena el timbre de la puerta o una llamada telefónica te interrumpe. Si en esta nueva actividad tardas más de tres minutos, al regresar a continuar tu comida ya no tienes hambre. Tres minutos son suficiente para que el cerebro crea que si te separaste de la acción _comer_ ya no le presta atención. Ya no sientes más hambre.

Eso mismo pasa con el contar todos los detalles de tus planes o proyectos. Esto lo llamamos “realidad social”. La sustitución del logro real por una ilusión del logro.

Pero veamos una buena recomendación que inyectará mayor motivación a tus proyectos.

Si quieres o necesitas contar tu proyecto o plan, cuenta un poco no todo. Y procura contar lo que estás haciendo y no tanto lo que vas a hacer.

Siempre concluye con una frase como: cuando tenga otro avance o algo nuevo haya sucedido, te comentaré más. Eso hará que tu cerebro se sienta comprometido a avanzar y te inyectará motivación y evitará que pierdas el interés muy pronto.

Utiliza algunas imprecisiones. Menciona que tienes varias opciones. Que estás decidiendo entre tal o cual opción. Que estás pensando en varios escenarios y que los vas a pensar y revisar bien. Eso, igualmente, inyectará motivación a tu proyecto y planes.

Le dices que cuando lo termines se lo cuentas con más detalle. Eso aumentará tu motivación por terminar pues cada día que pase tendrás más ganas de contárselo.

Siempre, siempre, siempre deja a tu cerebro sentir que algo está pendiente y a futuro. Esto hasta que concluyas el proyecto. Por ejemplo, la semana próxima voy a leer sobre…, por la tarde me reuno con…, a final de mes quiero haber cumplido esta parte…

Y por favor toma en cuenta que:

El 65% de las personas a quien le cuentes tus problemas y proyectos, NO les importa en lo absoluto. Quizás te escuchen, pero no les importa para nada.

El 30% de las personas a quien le cuentes tus problemas y proyectos, se alegran de tus problemas y te dirán todo lo negativo que se les pueda ocurrir.

Solamente el 5% de las personas a quien le cuentes tus problemas y proyectos, te apoyarán y escucharán. Solo este Grupo Selecto te brindará colaboración, te tenderá una mano y te apoyará.

Elige bien a quién cuentas tus planes.

No pierdas el interés muy pronto. Mantén la motivación e interés en la realización de tus proyectos y planes. Aplica para la vida personal, profesional, laboral y sentimental.

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