Felicidades ! eres el jefe… puedes con eso?

Ahora que eres el jefe, sabrás que es muy sencillo serlo. Lo que sí se resulta difícil es convertirse en un jefe-líder respetado, efectivo y eficaz. Lo que siempre procurarás (si tratas de ser buen jefe) es encontrar la respuesta a cómo lograr que tus colaboradores, voluntariamente y motivados, hagan un excelente desempeño de sus tareas.

Lo que nunca falla, trata de crear confianza y transmitir aprecio a tus colaboradores. Te ayudará a convertirte en un buen jefe.

Más si logras llevar a la práctica estos tips, serás el mejor.

 

Siempre agradece por un trabajo bien hecho
Hey, jefe… eso no te quita autoridad. No pierdes poder haciéndolo, por el contrario, ganas afecto y respeto.

buen-trabajo-hibert-cocaSiempre di “buen trabajo

Sabías que los colaboradores no escuchan esa frase lo suficiente en sus vidas diarias laborales?
Toma en cuenta que el éxito logrado en una gestión se produce a través del esfuerzo del equipo de colaboradores
El que seas el jefe no significa que eres merecedor de todo el crédito por el trabajo bien logrado. Tu equipo es responsable por la mayoría de las labores y tu eres el “capitán” que dirige durante el proceso para garantizar que se cumplan los objetivos. El crédito por el logro, compártelo.

Demuestra tu aprecio haciendo cosas por tu personal

En ocasiones, tu equipo de trabajo hace un esfuerzo adicional por ti, tu lo retribuyes haciendo algo bueno por ellos? Una vez más lo digo, hacerlo no te resta autoridad o poder.

Delega responsabilidades y confía en tu equipo

Demuestra respeto por tus colaboradores. Si has hecho una buena labor de entrenamiento y capacitación, permítele trabajar si interrupciones. Tu estilo no es perfecto, permite a tus colaboradores desarrollarse. Si desconfías de tu equipo, piensa primero si deberías primero desconfiar de tu forma de capacitar y plantear los objetivos a lograr.

Aporta para tu equipo de colaboradores aprender a resolver problemas sin tu intervención

En ocasiones, uno o más de los colaboradores de tu equipo pueden tener roces entre ellos. Escúchalos atentamente. Si alguien no cumple con sus responsabilidades o maltrata a otro empleado, necesitarás intervenir y resolver el conflicto laboral. Pero si te das cuenta de que sólo es un asunto de competencia o un simple choque de personalidades, participa activamente y estimúlalos a que arreglen sus diferencias entre ellos. Deja de tomar partido u opinar o peor aún, ignorando el asunto pues no es de índole “laboral”.equipo-de-trabajo-hibert-coca

Pierde el miedo a que buenos colaboradores amenazan tu puesto 

La verdad es que el mejor jefe siempre confía en la labor de su equipo. Si haces bien tu trabajo, no tengas miedo que alguno de tus colaboradores sea buen también. Apúntate a ayudar a que se desarrollen.

Conoce a tus empleados para conocer tu fuerza laboral
Observa a tu personal; conócelos como individuos, son personas. Comprende sus motivaciones; cualquiera que estas sean, haz tu mejor esfuerzo para comprenderlas. Deja de lado tu “expertis” para intuir y etiquetar a tu gente. Deja de calificar y juzgar.
Hacer esto te permitirá ajustar, mejorar y alinear sus motivaciones con tus tus metas y objetivos laborales. Reconoce quienes hacen todo lo que se les pide y quienes hacen todo lo que pueden en sus puestos de trabajo.

fuerza-laboral-hibert-cocaReconoce a tus empleados en público y reprende en privado

Nunca dudes en darles una palmada en la espalda, halagarlos y agradecerles por su excelente servicio. Si los clientes están presentes, hacerles saber lo mucho que valoras a tu personal puede dar lugar a que confíen más en los servicios que brinda tu departamento o área. Si tu equipo se siente valorado y apreciado, le dará a su trabajo un significado que va más allá de un simple depósito de pago. Cuando los clientes sepan que tú, como gerente, aprecias a la gente bajo tu cargo, se sentirán más seguros de que están en buenas manos y eso te dará más libertad para dejarlos en las manos competentes de tu personal.
Reprender públicamente en una reunión, no te da poder ni proyección de jefatura.

Aprende a escuchar

Tus empleados merecen ser escuchados cuando tienen problemas. Permíteles terminar de hablar antes de hacerlo tú, no asumas que sabes lo que van a decirte antes de que terminen de hacerlo y no te formes objeciones en tu mente mientras te cuentan su problema.
escuchando-hibert-cocaEn lugar de eso, intenta concentrarte por completo en lo que te dicen sin pensar en lo que vas a contestarles. Reconoce sus puntos de vista, lo que no significa que estés de acuerdo, sino que entiendes sus preocupaciones. De ser necesario, repite sus puntos con tus propias palabras para confirmar. Quizás no necesites tomar ninguna medida, pero escucharlos es importante para que sientan que tienen responsabilidades y que son valiosos. A menudo, el sólo decir “aprecio que me digan esto” es todo lo que necesitan para sentirse escuchados.
Ten un poco de tolerancia. Tus empleados trabajan muchas horas para ti y luego viven sus vidas personales el resto del tiempo, lo que puede provocar un gran impacto que interferirá en las horas laborales. Ser amable toma la misma cantidad de tiempo (o menos) que ser brusco 0 grosero. A veces deberías ofrecer alguna “ventaja especial” como una manera de agradecer o de promover su lealtad. No reprendas a todo el departamento por el error de una persona. Siempre pide la opinión de cada uno de tus empleados. Al hacerlo de esta manera, les das a entender que valoras su opinión y que tienen participación en la empresa. Esto los hace sentirse valorados de una forma que a menudo es mejor que decirles que los aprecias. Reconoce que necesitas aprender a ser un jefe.
 lider-hibert-coca

No te convertiste en jefe para sentarte en una oficina y dejar que otros hagan tu trabajo. Es importante delegar pero también lo es trabajar duro. Es particularmente bueno cuando tus empleados te ven esforzándote ya que los impulsará a esforzarse aún más.