Psicología Laboral:  Sabes por qué los buenos empleados dejan la compañía?

La industrialización ha generado problemas de tipo organizativo que para su solución requieren de un enfoque particularmente administrativo.

Esta revolución organizacional ha logrado que la dirección de personas cobre más importalaborancia que nunca y esto constituye el aspecto humano de la organización.

La revolución industrial cambió tanto la tecnología como las relaciones humanas. La especialización ha intensificado la línea divisoria entre trabajadores y administradores.

La mayor complicación tecnológica y de la vida de negocios, reducen las oportunidades a quienes carecen de preparación universitaria, fenómeno que conocen los sociólogos como “movilidad bloqueada”.

Tres formas de satisfacción con fundamento en los aportes de Douglas McGregor y Abraham Maslow.

  • Necesidades físicas y de seguridad
  • Necesidades sociales
  • Necesidades egocéntricas.

Aún cuando en la comunidad el ingreso sea solo una medida aproximada de la posición social, dentro de una empresa se mide con exactitud la importancia del cargo. La seguridad en el empleo es necesidad humana fundamental; para muchos, más importante que la paga o la promoción.

Pertenecer a un “grupo”, da al trabajador un sentimiento de identificación. Hay pruebas de que, los trabajadores que pertenecen a grupos pequeños e integrados, tienen mejor espíritu de trabajo que aquellos que trabajan solos o con muchos otros con quienes tienen pocos nexos sociales.

Una forma de satisfacción, puede compensar la falta de otra. En otras palabras, la necesidad sentida (demanda) se ajusta a la oferta.

La satisfacción en el trabajo depende de:

  • Expectativas
  • Autoevaluación
  • Normas sociales
  • Comparaciones sociales
  • Relación insumo-resultado
  • Compromiso
  • Ilusiones

Desarrollo Histórico de la Psicología del Trabajo

Hasta hoy, la Psicología del trabajo ha logrado el desarrollo de una vasta gama de acciones prácticas, orientadas hacia objetivos específicos de cambio en la realidad humano-social, las cuales se concretan  -formalmente- en el ejercicio profesional.

Se considera la revolución industrial como punto de partida y, como producto y necesidad de ésta, el desarrollo del conocimiento administrativo y de a Psicología industrial.

Definición de la Psicología del trabajo   

La Psicología, ubicada como ciencia en el materialismo dialéctico, sugiere un enfoque totalizador y concreto. Logra así, la confluencia de las bases biológicas del comportamiento y su dinámica en los procesos grupales respecto de los determinantes histórico-sociales del desarrollo humano. El conocimiento psicológico alcanza en nivel explicativo, al entender al hombre como un ser total.

La Psicología del trabajo es el sistema de conocimientos psicológicos proyectada sobre un objeto central: el trabajo. Esto es, conocimientos que posibilitan la interpretación científica y crítica de los procesos de conciencia y acción que el hombre vive como ser constructor de su realidad material y social, bajo determinadas condiciones histórico-sociales.

Incluye un conjunto de métodos y técnicos especializadas, cuya aplicación puede contribuir a una práctica transformadora de la dialéctica hombre-mundo establecida en la praxis productiva.

Percepción  

La frase “ver es creer” implica que los sentidos siempre describen la realidad con precisión. Generalmente, no nos damos cuenta de que hacemos correcciones por la mala información que a veces nos proporcionan los sentidos, pero es una tarea casi continua. El aspecto de la percepción que se relaciona con la actividad en los órganos sensoriales y en las vías neurales que conducen al cerebro ha sido denominado sensación. La importancia de la percepción en la Psicología no puede ser sobreestimada, por que nuestra conducta es determinada a menudo por la forma en que percibimos el mundo que nos rodea. La percepción no es una respuesta rígida, ligada al estímulo, y determinada exclusivamente por las características físicas del medio, sino más bien un proceso bipolar que es el resultante de la interacción de las condiciones del estímulo, por una parte, y de los factores que actúan dentro del observador (o de los factores sociales externos, o ambos), por la otra.

La percepción es determinada conjuntamente por el estímulo y por las características del preceptor.

Un estímulo estructurado es determinado en gran parte por las características del estímulo.

Un estímulo no estructurado es determinado más por las características del precepto que por las del estímulo.

Los motivos tienden a influir en la percepción, en la dirección de los estímulos relacionados con los motivos.

En situaciones de estímulo estructurado, la percepción tiende a corresponder estrechamente a las características de los estímulos participantes. Sin embargo, en situaciones de estímulo ambiguo o no estructurado las características externas del preceptor, o los factores sociales externos como la sugestión, desempañan un papel máximo.

Ajuste   

Cuando nos parece imposible afrontar las exigencias del ambiente, cuando sentimos la amenaza de un daño físico o psíquico, comenzamos a experimentar tensión y malestar. Sentimos entonces el estrés. Este vocablo denota las reacciones fisiológicas y emocionales ante situaciones donde nos sentimos en conflicto o amenazados más allá de nuestra capacidad de resistencia o enfrentamiento.

Pero el estrés no se limita a situaciones de vida o muerte, las buenas cosas que nos ocurren, lo mismo que las malas, provocan estrés porque conllevan “exigencias de adaptación que es preciso encarar si queremos atender a nuestras necesidades”.

Presión

La presión se presenta cuando nos vemos obligados a acelerar, intensificar o cambiar la dirección del comportamiento o bien cuando debemos alcanzar un alto nivel de ejecución. El sentido de presión proviene también de factores externos. Entre los más significativos y constantes se encuentran las exigencias aparentemente inexorables de que compitamos, de que nos adaptemos al cambio tan acelerado de la sociedad y de que correspondamos a lo que la familia y los amigos esperan de nosotros.

Frustración

También la frustración contribuye a intensificar el estrés. Se presenta cuando alguien no puede llegar a una meta porque una persona u obstáculo se interpuso en su camino.

Conflicto 

Entre todos los problemas de la vida, el conflicto es sin duda el más común. El conflicto surge cuando afrontamos dos exigencias, oportunidades, necesidades o metas incompatibles. Nunca hay una sola manera de resolver el conflicto. Es preciso renunciar a uno de los objetivos, modificar uno de ellos o ambos, posponer nuestra obtención de uno o aprender a aceptar el hecho de que ninguno de los dos puede alcanzarse plenamente, Hagamos lo que hagamos, siempre experimentaremos un poco de frustración; y este conocimiento viene a intensificar el carácter de estrés que tienen los conflictos.

Ansiedad

La ansiedad es un factor en extremo complejo y desconcertante que favorece el estrés. Muchos psicólogos recurren a la teoría psicoanalítica para explicar la ansiedad. Según dicha teoría, la ansiedad es un signo de conflicto interno e inconsciente. Algún deseo que entra en conflicto con los valores conscientes del individuo amenaza con salir a la superficie.

Estrés y diferencias individuales    

Algunos parecen sortear los principales cambios de su vida sin que sufran mucho estrés; otros tienen grandes dificultades hasta con problemas insignificantes. A qué obedece la diferencia? Las respuestas parecen ser las diferencias individuales en la percepción y en la reacción ante hechos capaces de producir estrés.Cualquiera que sea su fuente, el estrés exige ajuste. Los psicólogos distinguen dos clases de ajustes: confrontación directa y confrontación defensiva. La confrontación directa denota cualquier acción que tomemos para cambiar una situación desagradable.

Cuando nuestras necesidades o deseos se frustran, tratamos de quitar los obstáculos que obstruyen el camino o simplemente desistimos. De manera análoga, cuando estemos bajo una amenaza, procuramos eliminar su causa atacándola o escapando de ella.La confrontación defensiva designa las diversas maneras en que uno se convence a sí mismo de que realmente no hay amenaza alguna o de que no desea algo que le es imposible conseguir. Es una modalidad de autoengaño que caracteriza a los conflictos internos y, a veces, inconscientes. Desde el punto de vista emocional no podemos traer a la superficie un problema y encararlo directamente por ser demasiado amenazador. En la autodefensa rehuimos el conflicto.

Represión  

Quizá el mecanismo más frecuente con que se bloquean las sensaciones y recuerdos dolorosos sea la represión. Es una forma de olvido y significa excluir los pensamientos desagradables de la conciencia. Su forma más extrema es la amnesia, una absoluta incapacidad de recordar el pasado. En opinión de muchos psicólogos, la represión es un signo de una lucha contra los impulsos que se oponen a los valores conscientes.

Proyección 

Si un problema no puede negarse ni reprimirse por completo, tal vez distorsionamos su naturales para manejarlo con más facilidad. Un ejemplo de ellos es la proyección, o sea atribuir a otros nuestros, ideas o sentimientos reprimidos. Adjudicamos a otro los sentimientos que no deseamos, con lo cual localizamos fuera de nuestro ser el conflicto.

Identificación  

El inverso de la proyección es la identificación. Mediante la proyección nos liberando de las características desagradables que hemos reprimido al atribuirlas a otro. Por medio de la identificación asumimos los rasgos de otra persona para participar en sus triunfos y evitar sentirnos incompetentes. La identificaciones se emplea a menudo con una forma de autodefensa en situaciones donde el sujeto se siente totalmente desvalido.

Regresión  

Bajo fuerte tensión las personas pueden retroceder a otras clases de conducta infantil.

Racionalización   

Este mecanismo de defensa es una forma sutil de negación. Comprendemos que estamos amenazados pero nos desligamos del problema analizándolo y racionalizándolo, casi como si se relacionara con otros sin afectarnos emocionalmente.

Formación reactiva

La expresión formación reactiva designa una forma conductual de negación, en la cual el individuo expresa con exagerada intensidad ideas y emociones que son lo contrario de lo que piensa.

Desplazamiento

El desplazamiento es un reencauce de los motivos y emociones reprimidos, apartándolos de sus objetos originarios y sustituyéndolos por otros. Es un mecanismo que permite a esos impulsos encontrar una nueva expresión.

Sublimación  

La sublimación consiste en transformar los motivos y sentimientos reprimidos en formas más aceptables desde el punto de vista social. En la teoría freudiana, la sublimación no solo es necesaria sino además indispensable.

Los psicólogos sostienen distintas opiniones acerca de lo que constituye un buen ajuste. Algunos basan su evaluación en la capacidad del individuo para vivir conforme a las normas sociales. Todo mundo tiene deseos hostiles y egoístas; todos sueñan lo imposible. La gente que aprende a controlar los impulsos prohibidos y a limitar sus metas a lo que permite la sociedad, está bien adaptada.

Motivación y emoción

Motivo: Necesidad o deseo específico, como el hambre, sed o logro, que energiza y dirige la conducta orientada a una meta.

Emoción: Un sentimiento, como el miedo, alegría o sorpresa, que energiza y dirige la conducta externa.Una pirámide que representa la jerarquía de Maslow de los motivos. En orden ascendente, las etapas corresponden a lo fundamental que los motivos son para la supervivencia y al momento en que aparecen en la evolución de la especie y en el desarrollo del individuo. En opinión de Maslow, los motivos más básicos han de satisfacerse antes que aparezcan los más altos.